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Las esterilizaciones en la India, una historia de reproducción coercitiva

Publicado: 2014-11-13

Una muerte anunciada 

Esta semana han muerto 14 mujeres en la India, tras ser sometidas a una operación de esterilización, como parte de un programa gubernamental destinado a controlar el crecimiento de la población. Un total de 83 mujeres, todas de aldeas pobres y menores de 32 años, fueron esterilizadas en el lapso de seis horas, el sábado 8 de noviembre en un hospital ubicado a las afueras de la ciudad de Bilaspur, en el estado central de Chhattisgarh. Cada una de ellas recibió el pago de 600 rupias (8€), por acceder a la intervención quirúrgica, según informó el jefe médico del estado, SK Mandal.

Los médicos adujeron que "eso no era lo habitual". El ministro jefe de Chhattisgarh, Raman Singh dijo que, posiblemente, "el incidente se produjo debido a la negligencia médica". Pidió paciencia y señaló que las familias de las víctimas recibirían, cada una, un pago compensatorio de 6.600 dólares. Mientras, el ministro Narendra Modi, desde Myanmar, donde se encontraba de visita oficial, expresó que esperaba una "investigación exhaustiva".

La noche del martes 11 de noviembre, los cirujanos del estado de Chhattisgarh se reunieron de emergencia para discutir sobre las prácticas y directrices de la cirugía. Además, valorar la continuidad del programa de esterilización, el cual tenía previsto cumplir con la meta de 180.000 esterilizaciones al año, por indicación del gobierno central, según informó Mandal. Sin embargo, un portavoz de la Secretaría de Salud federal se negó a confirmar si el Gobierno central había fijado cuotas de esterilización.

El Subdirector de salud del estado, Amar Singh sostuvo que "las mujeres habían muerto a causa de envenenamiento de la sangre o un shock hemorrágico". El superintendente médico del Instituto de Ciencias Médicas de Chhattisgarh, Ramanesh Murthy, donde algunas de las mujeres esterilizadas fueron enviadas, señaló que los médicos que operaron a las mujeres estaban "bien entrenados", por lo que no comprendía cómo había sucedido esta situación. Afirmó que se hizo una laparoscópica mínimamente invasiva, cirugía que toma menos de cinco minutos en ser realizada y con anestesia local. Por lo cual, las mujeres fueron dadas de alta el mismo día. Pero el lunes, muchas regresaron con fiebre y quejándose de dolor, dijo Murthy.

De momento, han sido suspendidos cuatro médicos del gobierno, incluido el cirujano que se encargó de las operaciones y el director médico del distrito. Mientras tanto, cerca de 20 mujeres siguen en cuidados intensivos. "Su estado es muy grave. Su presión arterial es baja" explicó Murty. "Ahora estamos concentrando todo el tratamiento para su recuperación". Y el gobierno central han enviado un equipo médico a Bilaspur de urgencia para ayudar en su recuperación. Se ha evitado hacer más comentarios hasta que las autopsias determinen exactamente la causa de las muertes.

El control de la pobreza a través de los cuerpos de las mujeres

India fue uno de los primeros países en introducir la planificación familiar como un programa de gobierno en la década de 1960, cuando aún su población era menos de la mitad de lo que es hoy. Sin embargo, en la década de 1970, cuando la primera ministra Indira Gandhi promovió una política de esterilización hacia los hombres, estalló la indignación. Muchos se opusieron al programa, evidenciando que era dirigido hacia los hombres solteros y pobres y, además, que el personal de salud estaba otorgando bonificaciones a los pacientes de bajos ingresos para que accedieran a operarse. Desde entonces, las vasectomías fueron rechazadas en la India. Actualmente, sólo alrededor del 1% de los hombres optan por este procedimiento.

India lidera la lista de países con mayor proporción de pobreza extrema a nivel mundial, por lo cual está intentando controlar su población. Los sucesivos gobiernos han seguido el camino de menor resistencia: esterilizar a las mujeres, sin tener en cuenta sus necesidades e intereses. Así, se han realizado millones de esterilizaciones gratuitas para las mujeres y los hombres que quieran evitar el riesgo y el costo de tener un bebé. Pero, son más las mujeres más pobres las que acceden a esterilizarse, a cambio de recibir el incentivo de 8€ (equivalente al salario semanal de una persona pobre en la India). Y es que en el país, cerca de 180 millones de personas todavía viven con menos de 1,25 dólares al día.

La India tiene una de las tasas de esterilización más altas del mundo entre las mujeres. Según las Naciones Unidas, aproximadamente un 37% de mujeres se someten a la anticoncepción quirúrgica en comparación con un 29% en China. De hecho, hacia el 2013 habían sido esterilizadas 4,5 millones de mujeres, según informó el gobierno indio. A muchas, como las de Chhattisgarh, se les ofreció un pago de 600 rupias como incentivo, pues eran de estratos pobres. En el mismo período, se esterilizó a sólo 120.000 hombres.

Los derechos reproductivos en permanente peligro

La India tiene uno de los peores registros del mundo en el cuidado de la salud reproductiva. Según el Banco Mundial, 230 mujeres mueren durante el embarazo o el parto por cada 100.000 pacientes, en comparación con la China donde 38 mujeres mueren por cada 100.000 mujeres que dan a luz.

La tasa de mortalidad infantil es de 63 por cada 1.000 recién nacidos. Esto significa que es uno de los peores lugares del mundo para nacer. En comparación, China registra cerca de 15 muertes infantiles por cada 1.000 nacimientos. Los niños y niñas nacidos de madres demasiado jóvenes están a menudo con bajo peso, lo que aumenta la posibilidad de que sufran desnutrición. De acuerdo una encuesta publicada por el gobierno de la India, más del 48% de niños y niñas menores de cinco tienen retraso en el desarrollo físico y mental debido a la desnutrición crónica.

En 1996, la India dejó de emitir objetivos nacionales para la esterilización femenina y pretendió centrar sus esfuerzos en educar a las mujeres sobre su salud sexual y reproductiva. Sin embargo, éste terminó por diluirse y no se implementó a nivel estatal. Así lo evidenció un informe de Human Rights Watch. Y es que el Programa de Planificación Familiar se centró sólo en la responsabilidad de las mujeres y no promovió la implicación de los hombres. Siendo ellos los que deciden sobre las relaciones sexuales y la cantidad de hijos e hijas que quieren tener. Y al no estar socialmente bien aceptada la esterilización masculina, casi siempre significa la esterilización femenina.

Metas y métodos de coerción para esterilizar a las mujeres

Según Human Rights Watch, algunos estados en la India han mantenido las metas de esterilización para los funcionarios de salud. A menudo se utilizan tácticas de intimidación para obligar a las mujeres a someterse al procedimiento y así lograr cumplir los objetivos de control de la población. En una encuesta realizada por la organización a 50 trabajadores y trabajadoras de salud y del cuidado de la infancia, en dos distritos rurales de Gujarat, se evidenció que las autoridades de los distritos y subdistritos continuaron asignando metas anuales para la anticoncepción, con énfasis en la esterilización femenina, incluso recibieron amenazas de recortes de salario y suspensión si dejaban de cumplir las metas. Aunque también les ofrecieron incentivos, como coches y monedas de oro, por aplicar procedimientos quirúrgicos.

Estos procedimientos se realizan a menudo en condiciones poco higiénicas y con equipos de operación corroídos. Se incumplen las directrices establecidas por el Ministerio Federal de Salud y Bienestar Familiar que garantizan una esterilización segura, que estipulan las técnicas quirúrgicas, la atención post-operatoria y qué hacer en caso de complicaciones. Las directrices para los Campamentos de Esterilización que estipulan que un equipo quirúrgico debería realizar como máximo 50 esterilizaciones al día también han sido incumpidas.

La activista Brinda Karat de la Asociación India de Mujeres Democráticas sostiene que "los incentivos, así como las cuotas de esterilización establecidas por el gobierno, son una evidencia de la fuerte presión que las autoridades de salud ejercen sobre las pacientes, para que se sometan al método definitivo, con o sin su consentimiento, en lugar de aconsejarles sobre otras formas de anticoncepción". Es así como las mujeres, sus cuerpos y su autonomía sexual y reproductiva se vulneran con impunidad a causa del control de la natalidad.

Cuerpos racializados y en condición de pobreza en la mira de las esterilizaciones

Se hace evidente que el programa de esterilización de la India se ha dirigido de manera desproporcionada hacia las más pobres entre las pobres, aquellas que pertenecen a la comunidad dalit, considerada la "paria" de la sociedad india, sujeta a todo tipo de explotación y atrocidades. No en vano el Dr. Abhuit Das, director del Centro para la Salud y la Justicia Social, señaló "esto huele a racismo y colonialismo", refiriéndose a los resultados de un informe de The UK Telegraph (2012) que revelaba cómo la financiación del Reino Unido estuvo dirigida a realizar 9,5 millones de esterilizaciones en la India, bajo el pretexto de reducir el calentamiento global, cuando en realidad el verdadero objetivo era reducir la población más pobre del país.

En 2012, 53 mujeres fueron esterilizadas en el lapso de dos horas en el estado de Bihar; las operaciones se llevaron a cabo en una escuela secundaria que no tenía acceso a agua corriente o equipo de esterilización. Bihar tiene el ingreso per cápita más bajo en la India. Además, el censo de 2011 evidenció que tenía la tasa más baja de alfabetización. En 2013, el estado abrió hospitales de campaña o campamentos-temporales para realizar 13.000 esterilizaciones.

El año pasado, en Bengala Occidental, la quinta parte más pobre de los 29 estados de la India, más de 100 mujeres se quedaron inconscientes después de una esterilización masiva que salió mal, en un hospital que no tenía capacidad suficiente para albergar a ese número de pacientes. Asha Thakur, de 37 años, una de las que se sometieron a la ligadura de trompas, dijo: "Los médicos eran abusivos y nos trataron como animales. Todos estaban preocupados por la hora, porque querían terminar lo más rápido posible". Cuando comparecieron los funcionarios de salud ante el Parlamento, señalaron un antecedente: “en el período 2009-2012, el gobierno pagó una indemnización a las familias debido a 568 muertes relacionadas con la esterilización”.

En Uzbekistán, por ejemplo, decenas de miles de mujeres de las minorías pobres se esterilizan anualmente a fin de cumplir con las cuotas establecidas. En algunos casos, los médicos las esterilizan mientras están bajo anestesia por otras cirugías no relacionadas. En la década de 1990 en el Perú, más de 300.000 mujeres, en su mayoría indígenas, fueron esterilizadas con la intención de controlar la tasa de natalidad de las poblaciones más empobrecidas. Incluso en Estados Unidos la coerción reproductiva tiene una larga y oscura historia. El 2013, Carolina del Norte se convirtió en el primer estado en aprobar un pago de reparaciones a las víctimas de esterilización forzada durante el siglo 20. En California se prohibió la esterilización forzada en las cárceles después que se halló que decenas de mujeres habían sido esterilizadas sin su consentimiento en los centros penitenciarios durante el 2011.

India: desafíos pendientes

Mientras el funcionariado de salud sigue en su empeño de investigar la muerte de las 11 mujeres indias, evita reconocer la verdadera causa: la aplicación de una política gubernamental maltusiana que promueve la anticoncepción como método definitivo, invadiendo el cuerpo de las mujeres pobres y de castas más bajas, sin tomar en cuenta ni su consentimiento informado, ni su bienestar físico y emocional. Lo único que parece importar es el control de la natalidad contra viento y marea para evitar que nazcan más pobres.

Esta realidad entrecruza diversos sistemas de opresión que impactan de manera simultánea en la autonomía sexual y reproductiva de las mujeres: el racismo, el etnocentrismo, el sexismo, el capitalismo, el analfabetismo y el patriarcado. Así, la esterilización se convierte en una arma colonial que atenta de forma violenta y sistemática contra la vida y dignidad de las mujeres. Mientras el patriarcado ahonda la indiferencia de los hombres frente a la vulneración de los derechos sexuales y reproductivos. Hasta la fecha no se ha logrado desvincular el machismo de las capacidades reproductivas masculinas. En este sentido, concienciar a los hombres es imprescindible para que asuman su corresponsabilidad en el cuidado de la salud sexual y reproductiva y contribuyan, junto a las mujeres, a generar una vida más digna y saludable libre de racializaciones y discriminación.

El simple hecho de esterilizar en masa a las mujeres para el control de la población en la India es una violación flagrante a sus derechos humanos. Más aún si va acompañada de un sistema perverso de incentivos que conlleva al personal médico a cumplir las metas sin importar las consecuencias ni la bioética. El gobierno debería terminar con la política de cuotas y el pago de bonificaciones por operar a cierto número de personas al día, y prohibir la existencia de los "motivadores", quienes se encargan de salir a buscar y reunir personas para ser esterilizadas.

Es imperativo que el resultado de la "investigación exhaustiva" sobre la muerte de las mujeres, redunde en Verdad, Justicia y Reparación. Pero además, que el gobierno indio asuma un nuevo enfoque en su programa de planificación familiar, que busque empoderar a las mujeres como dueñas de sus cuerpos y el cuidado de su salud sexual y reproductiva, que puedan decidir los métodos anticonceptivos que consideren pertinentes sin ser tuteladas, que incorpore la participación de los hombres, y que deje el vínculo con el control de la pobreza.


Escrito por

Sara Cuentas Ramírez

Periodista, investigadora social y feminista descolonial


Publicado en

Descolonizar

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